Los burgueses tienen interés en que no se comprenda. Para ellos anarquía y desorden son una misma cosa. ¡ Y pensar que han perdido tantos años yendo a la escuela!
Cuando con la organización, con el régimen del Estado vemos la propiedad que engendra el lujo por una parte y la miseria por otra, el matrimonio y la prostitución, y propiedad, matrimonio y familia que engendran la depravación general bajo todas sus formas; cuando para sostener semejante organización social vemos que es necesaria la fuerza bruta - ejército, policía, magistratura-; cuando como consecuencia inevitable de tal organización vemos la lucha en todas sus formas, la guerra, forzosamente hemos de sacar en conclusión que el gobierno y la autoridad son el desorden, y que, al contrario, la anarquía es el orden, a no ser que por orden se quiera entender el que reina en los cementerios. Para la burguesía el orden debe ser las hecatombes de Satory, las jornadas de Junio, las malas enfermedades consiguientes, la prostitución, el embrutecimiento y el delito.
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